Dueño de una personalidad extremadamente sensible, Tchaikovsky es sin lugar a dudas uno de los autores con más vigencia en el repertorio de las orquestas y compañías de danza clásica en el mundo. Su inteligencia musical quedó plasmada a través de sus obras teñidas de acentos propios de su tierra natal -la rusia imperial de los zares-, que lo convirtieron en uno de los compositores románticos por excelencia.

El autor de la música del clásico ballet "El lago de los cisnes" se inició primero en el campo de la jurisprudencia, en San Petersburgo, estudios que abandonó en 1862 cuando se inauguró el Conservatorio de esa ciudad, para dedicarse por entero a la música.

En 1865, Tchaikovsky había estrenado ya su primera composición para orquesa, la "Danza de las sirvientas", en un concierto al aire libre, dirigido por Johann Strauss, mientras que Nikolai Rubinstein le había ofrecido la cátedra de armonía en el recién fundado Conservatorio de Moscú. Durante los siete años que estuvo en Moscú, Tchaikovsky dividió su tiempo entre la enseñanza y la composición, así nacieron obras como la "Sinfonía número 1, en Sol menor", pieza que tuvo gran aceptación entre los compositores rusos de la época, conocidos como el grupo de los cinco (Rimski-Korsakov, Cui, Mussorgsky, Borodin y Balakirev).

El 1869 se estrenó en Moscú su primera ópera, "Voyevode"; el verano de ese mismo año concluyó otra ópera, "Ondina", y comenzó la primera versión de la "Obertura Romeo y Julieta", obra sugerida por Balakirev y que fracasó cuando se estrenó en marzo de 1870. Durante 1871, Tchaikovsky escribió gran cantidad de piezas entre las que destaca el famoso "Concierto para piano número 1 en Si bemol mayor", y que estaba dedicado en un principio a Nikolai Rubinstein, pero éste lo criticó en forma tan devastadora que el compositor cambió la dedicatoria al pianista Hans von Bülow, quien lo estrenó en Boston, el 25 de octubre de 1875. El año de 1875 es significativo en la vida musical del compositor, ya que además de escribir una de sus obras más importantes, la "Sinfonía número 3 en Re mayor", denominada "Polaca", dio vida a su primer ballet, "El lago de los cisnes", estrenado en el Teatro Bolshoi de Moscú, en 1877. Sigue. Tchaikovsky/dos/en 1877.

El mismo año, el autor escribió una de sus mejores creaciones musicales: la "Sinfonía número 4 en Fa menor", que dedicó a la señora Nadejda Von Meck -su mecenas- y comenzó el trabajo de su ópera más famosa "Eugenio Oneguin". Aunque le aterraba estar frente a una orquesta, Tchaikovsky inició en 1887 una importante carrera internacional como compositor y director, en el podio de agrupaciones musicales, en ciudades como Leipzig, Berlín, Hamburgo, Praga, París y Londres.

Una vez de vuelta en Rusia, en 1888, compuso el más famoso de todos los ballets del siglo XIX: "La bella durmiente", basado en el célebre cuento de Charles Perrault, y que se estrenó en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo, en enero de 1890, con libreto y coreografía de Marius Petipa. Tchaikovsky llegó a Estados Unidos en 1891 para participar en los festejos por la inauguración del Music Hall de Nueva York, rebautizado después como Carnegie Hall. Tras su regreso a Rusia, en 1892 escribió "El cascanueces", que se estrenó en el Teatro Mariinsky, con la coreografía de Ivanov.

En ese mismo año compuso sus dos últimas obras, el "Concierto para piano número 3" y la "Sinfonía número 6 en Si menor", conocida como "Patetica", la más grandiosa de sus sinfonías que fue estrenada el 28 de octubre de 1893, y una semana después, el 6 de noviembre de 1893, Tchaikovsky falleció de cólera.